En un giro significativo para el empresario mexicano Alejandro Irarragorri Gutiérrez, presidente de Grupo Orlegi y propietario de los clubes Santos Laguna y Atlas de la Liga MX, un juez federal ha concedido una suspensión definitiva contra la orden de aprehensión emitida por la Fiscalía General de la República (FGR), así lo dio a conocer el Club Santos en un comunicado en redes sociales.
Esta resolución, notificada el pasado 27 de julio, implica la desvinculación temporal del directivo del proceso penal por presunta defraudación fiscal de 17 millones 69 mil 865 pesos, correspondiente al ejercicio fiscal de 2017. La decisión evita su detención inmediata y permite que continúe el procedimiento en libertad, bajo estrictas medidas cautelares, marcando un respiro para el hombre de negocios envuelto en controversias legales desde hace más de un año.
El caso surgió de una investigación iniciada en marzo de 2023 por la FGR, que acusó a Irarragorri de evadir impuestos mediante esquemas como primas indemnizatorias exentas y contratos sindicales simulados para el pago de salarios a jugadores del Santos Laguna entre enero y julio de 2017. En abril de 2025, tras no presentarse a una audiencia presencial en Torreón, Coahuila —debido a problemas de salud y preferencia por comparecencia remota—, fue declarado prófugo y se emitió una orden de captura. Sin embargo, el Juzgado de Distrito en Materia de Amparo y Juicios Federales concedió la suspensión provisional en julio, y ahora la ha hecho definitiva, prohibiendo la ejecución de prisión preventiva. Fuentes judiciales indican que Irarragorri, quien se encuentra fuera del país, podrá participar en audiencias virtuales, siempre que no evada la justicia.
Grupo Orlegi y el Santos Laguna han defendido vehementemente la inocencia de su directivo desde el inicio, calificando el asunto como una «cuestión administrativa de interpretación fiscal» y no un delito penal, con el fin de intimidar y violar el principio de presunción de inocencia. En comunicados previos, el club lagunero rechazó cualquier acción penal formal, argumentando que el caso debe resolverse en instancias administrativas. Irarragorri, por su parte, ha mantenido un perfil bajo, enfocándose en sus operaciones deportivas, incluyendo la reciente inauguración de instalaciones en el Sporting de Gijón, otro de sus equipos. Analistas legales señalan que esta suspensión no extingue la responsabilidad, pero fortalece la posición del empresario para una defensa robusta en las próximas etapas del proceso.
Por ahora, la FGR deberá ajustar su estrategia, mientras Irarragorri se prepara para esclarecer los hechos en juicio. La afición espera que este capítulo no afecte el rendimiento deportivo de sus equipos, recordando que el empresario ha sido un impulsor de proyectos innovadores en el balompié nacional e internacional.
