Pocos directores de orquesta pueden jactarse de haber dirigido a verdaderos ídolos de la música popular mexicana de la talla de Juan Gabriel y al mismo tiempo a grandes voces de la ópera como Enrique Patrón de Rueda, quien cumple 45 años de su debut enBellas Artes.
“Algo que pasa con la voz humana es que tiene un impacto directo en nuestra sensibilidad. Cuando la gente canta bien y lo hace en un teatro con una orquesta es imposible no emocionarse. Es increíble escuchar de lo que es capaz la voz humana”, dice en entrevista con El Sol de México el director Enrique Patrón Rueda sobre su predilección por la ópera y representaciones donde la voz tiene un papel protagónico.
“Es verdad que han sido un montón de años. Cuando me recuerdan que llevo 45 años de carrera, de pronto no lo puedo creer. Pero ha sido una vida maravillosa, en la que he cumplido todos mis deseos y hecho todo lo que he querido”, abunda en cuanto al significado de su carrera, que comenzó en la Sala Principal del recinto artístico más importante de nuestro país, donde dirigió la obra “Elíxir de amor”, de Gaetano Donizetti, al frente de la Ópera de Bellas Artes.
Fue un evento lleno de emoción y nerviosismo, pues no tuvo tiempo de ensayar con la orquesta, sin embargo, salió avante. “No podía creer lo que estaba pasando, de la adrenalina no pude ni dormir”, agrega el director, quien encuentra en la obra de Giacomo Puccini a “un padre musical”.
